Seamos realistas: las mujeres comunes y corrientes amamos comer y disfrutar de los fines de semana de pizza, helado y pastel. Es bueno tener una dieta sana pero también es placentero consumir comida repleta de grasa y carbohidratos simples

Lo malo de los gustitos culinarios es que luego tienes que cargar una coqueta barriga en lugar de un abdomen de acero. A continuación algunas situaciones con las que te identificarás si eres de esas chicas que aman comer.

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